Documentos – Debate integro de la Moción sobre Política Industrial en el Senado

4.3 Moción por la que se insta al Gobierno a la adopción de determinadas medidas en materia de política industrial.

(Núm. exp. 671/000093)

Autor: ISIDRO MANUEL MARTÍNEZ OBLANCA (GPMX)

El señor presidente da lectura al punto 4.3.

El señor PRESIDENTE: A esta moción consecuencia de interpelación se han presentado 2 enmiendas: la primera, del Grupo Parlamentario Mixto, a iniciativa de los senadores Iglesias Fernández y Mariscal Cifuentes; y, la segunda, del Grupo Parlamentario Socialista.

Señorías, guarden silencio, por favor. No voy a dar la palabra al senador Martínez Oblanca hasta que no haya silencio en el hemiciclo.

Muchas gracias.

Para la defensa de la moción, tiene la palabra el senador Martínez Oblanca.

El señor MARTÍNEZ OBLANCA: Muchas gracias, señor presidente.

Tras la interpelación realizada en el Pleno pasado al Gobierno, representado por su ministro de Industria, Energía y Turismo, ha quedado en evidencia que en España carecemos de política industrial, y de ahí que muchos sectores de nuestra industria hayan sido sometidos a vaivenes brutales, que en no pocos casos han supuesto cierres empresariales, deslocalizaciones de producción, miles de puestos de trabajo perdidos y miles de familias sumergidas en la incertidumbre por su presente y su inmediato futuro. (El señor vicepresidente, Lucas Giménez, ocupa la Presidencia.) Se calculan en más de 900 000 los empleos destruidos en los diferentes sectores industriales como consecuencia, como secuela de la crisis.

En Asturias, como en todas las comunidades autónomas, hemos sufrido y sufrimos la falta de política industrial incluso con mayor virulencia, tal y como reflejan sistemáticamente los indicadores estadísticos oficiales y actualizados.

Virulencia agravada porque ha habido en estos veintidós meses de Gobierno de Rajoy, decisiones letales que han supuesto el punto final para sectores industriales fundamentales para nuestra tierra, por lo que tienen de histórico arraigo e influjo en el crecimiento económico y en el empleo. Baste citar los acuerdos tomados por el primer Consejo de Ministros por los que se eliminaron los fondos mineros y se redujeron hasta la extenuación empresarial las ayudas a la producción de carbón.

En la interpelación se citaron expresamente tres ejemplos paradigmáticos de cómo este mismo 2013 la falta de política industrial ha arrastrado a varias empresas con una dilatada trayectoria, alguna con siglos de oficio, tradicionales, enraizadas en una acreditada evolución tecnológica, lo que hoy se llama I+D+i, que es producto genuino y exclusivo de la capacidad de sus trabajadores y de la evolución de su esfuerzo a lo largo del tiempo.

Se recordó la fábrica de Suzuki, del sector de las dos ruedas, hoy laminado de España, pero que hasta hace muy pocos años era referente europeo de producción en calidad y cantidad. Ya no existe Suzuki en Gijón, como ya no existe Derbi en Barcelona. Verlo para creerlo. Seguimos afirmando que es discriminatorio que no se haya puesto en marcha un plan PIVE para el sector de la moto.

Se reflejó en la interpelación el caso de General Dynamics, una multinacional que durante casi una década ha recibido de los presupuestos públicos una carga de pedidos que se aproxima al 90% de su producción y que cuando han llegado las vacas flacas al Ministerio de Defensa ha procedido al cerrojazo de toda una factoría, la de la Vega, en Oviedo, y ha despedido a cincuenta trabajadores en lugar de asumir los compromisos firmados cuando compraba en condiciones muy ventajosas la empresa nacional de industrias militares. Entre estos compromisos incumplidos y esfumados estaba la captación de mercados internacionales.

La cuarta referencia fue hacia Tenneco Automotive. Cuarenta años fabricando amortiguadores. Los de la Monroe. Los mejores del mundo. Tecnología puntera conseguida a machamartillo por los trabajadores españoles y que, ahora, birlibirloque de ingeniería mercantil, se quiere llevar fuera de España y mandar al paro a 228 empleados, que hasta hace muy poco tiempo eran objeto de felicitaciones por su capacidad de producción y por su eficiencia. En el periplo de estos trabajadores para tratar de evitar el cierre de su empresa, todavía no se han encontrado con nadie que no se sorprendiera de la situación que están viviendo.

Nosotros creemos que el Gobierno de España no puede inhibirse de esta operación, que, además de cerrar una empresa, pretende el traslado de la I+D+i atesorada por trabajadores españoles a lo largo del tiempo y con no pocos sacrificios.

Señorías, la moción consecuencia de interpelación para la que pido su apoyo, tiene cuatro puntos en los que se insta inicialmente al Gobierno a aplicar una política industrial activa que permita consolidar y potenciar los sectores tradicionales existentes y fomentar su competitividad, así como desarrollar nuevas alternativas que lo revitalicen, estimulen su innovación y permitan crear nuevos puestos de trabajo.

Un segundo punto de la moción insta al Gobierno a combatir las decisiones de deslocalización, y para ello creemos que hay que abordar una decidida estrategia industrial energética que permita competir en los mercados internacionales en condiciones de igualdad, así como que contemple con claridad objetivos en el corto, medio y largo plazo, al servicio del crecimiento económico y del empleo.

Finalmente, los puntos restantes, numerados con el 3 y el 4, están referidos al problema que actualmente están sufriendo los trabajadores de Tenneco y los cincuenta y cinco despedidos de la antigua empresa nacional Santa Bárbara. Llamo la atención en el sentido de que el punto 4 responde exactamente a la declaración institucional apoyada unánimemente en el Parlamento de Asturias.

Esta es, en síntesis, el contenido de la moción consecuencia de interpelación sobre política industrial. No es la primera vez que hablamos en el Senado de esta cuestión. De hecho, ha habido varias iniciativas de diferentes grupos y una preocupación manifiesta bastante generalizada en la oposición, que no en el Grupo Popular que apoya al Gobierno, que considera aceptable la situación y que ha tumbado sistemáticamente las propuestas traídas ante el Pleno de la Cámara o ante la comisión correspondiente. Confío en que este no sea el caso.

Muchas gracias, señor presidente.

El señor VICEPRESIDENTE (Lucas Giménez): Gracias, senador Martínez Oblanca.

Para la defensa de las enmiendas, tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Mixto, el señor Iglesias.

El señor IGLESIAS FERNÁNDEZ: Buenos días.

Gracias, señor presidente.

La enmienda que hemos formulado pretende dos objetivos. En primer lugar, recordar una vez más que resulta imprescindible para el mantenimiento y el desarrollo de la economía productiva que el crédito fluya.

Se habla mucho en los últimos tiempos de una recuperación económica basada en el advenimiento a nuestro país de nuevo de inversores extranjeros. Ello se está traduciendo en un notable aumento de la cotización de los valores en bolsa sin que haya ninguna garantía de que tal situación se vaya a trasladar a la economía productiva; lo hará, sin duda, a las posibilidades que tienen las grandes empresas de utilizar estos mecanismos de financiación internacional. Pero las pequeñas y medianas empresas, que en ningún caso tienen la posibilidad de acceder a tales canales si no se consigue una acción eficaz sobre las instituciones financieras para que de nuevo fluya el crédito, tardarán mucho tiempo en poder beneficiarse de esta teórica recuperación económica que tiene graves riesgos de generar una nueva burbuja: la burbuja en este caso no inmobiliaria sino la burbuja especulativa de los valores bursátiles, más allá de que se esté dando la oportunidad para que nuestros competidores tomen posiciones estratégicas en las empresas más importantes de nuestro país, lo cual también conlleva riesgos.

La segunda parte de la moción demanda que desde el Gobierno de España se recabe y se promueva el establecimiento de un marco regulador en el conjunto de la Unión Europea de la presencia de las multinacionales. Una de las motivaciones que comparto de esta moción es la situación de la empresa Tenneco, a la que hacía referencia el senador proponente, el señor Martínez Oblanca. El último argumento que baraja Tenneco para defender su decisión de prescindir de la planta de Gijón es que quienes adquieren sus producciones, las empresas de automoción, están trasladando fuera de la Unión Europea también sus producciones y que no tiene más remedio, como proveedor, que seguir a quienes adquieren sus productos; es decir, hay un tendencia de deslocalización no ya dentro de la Unión Europea, sino de empresas asentadas en el ámbito de Europa hacia fuera. Establezcamos, por lo tanto, un marco que intente al menos garantizar que esas deslocalización no se generalicen. Según el Ministerio de Industria dependen en nuestro país aproximadamente algo más de 1,2 millones de puestos de trabajo de estas multinacionales. Es, por tanto, un problema serio para nuestro país que esta tendencia deslocalizadora se pueda asentar y se desarrolle en los próximos tiempos.

En Asturias la experiencia en los últimos años ha resultado tremendamente negativa. Relacionaba en su presentación el senador Martínez Oblanca varios ejemplos, pero tenemos más: Altadis, fábrica de tabaco de Gijón, con más de 150 años de historia. Se privatiza Tabacalera; la compra Altadis y, en muy poco tiempo, cinco o seis años, cierra la fábrica de Gijón. Acaba de cerrar la fábrica de Cádiz también Altadis. ArcelorMittal mantiene una especie de espada de Damocles amenazando constantemente con marcharse de Asturias para imponer condiciones laborales mucho más duras. La industria española perdió durante la crisis el 25% de su aportación al producto interior bruto, lo cual tiene consecuencias muy negativas por el efecto multiplicador: por cada empleo generado en la industria, o destruido, de forma directa se genera, o se destruyen, 1,03 empleos indirectos y 0,40 inducidos. Están en el alero en este momento Panrico, Fagor, Pescanova. Y ello a pesar de que los costes laborales están en España en el sector industrial muy por debajo de la media de la Unión Europea y los trabajadores tienen buena formación —lo reconocen los dos estudios recientemente presentados— y unos altos rendimientos. (El señor presidente ocupa la Presidencia.)

Se necesita −y concluyo− desarrollar una política industrial que tenga por objetivo un sector industrial sólido, fuerte, diversificado y competitivo, que garantice empleo de calidad y perspectivas de futuro.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Iglesias.

Para la defensa de la enmienda del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Arrufat.

El señor ARRUFAT GASCÓN: Muchas gracias, señor presidente.

La enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Socialista pretende 2 aspectos que consideramos verdaderamente importantes: primero, reducir la dependencia energética externa a través de recursos endógenos energéticos. Y el segundo, promover el acceso al crédito y la financiación de las pymes utilizando aquellos recursos que se han destinado al rescate bancario.

Respecto a la dependencia energética externa, para mejorar la balanza comercial exterior y no estar tan sujetos a las fluctuaciones de precios por conflictos internacionales, es necesaria una política energética a partir de estos recursos endógenos y, sobre todo, que creen riqueza y puestos de trabajo. Me voy a referir en concreto a 3 recursos endógenos que son abundantes en muchas partes de la geografía española. El carbón es el primero, que ha sido objeto de una negociación durante un largo período. Una negociación que ha terminado con declaraciones del secretario de Estado en las que dice que del presupuesto de este año no se van a gastar 171 millones de euros, lamentable, por supuesto. Entendemos que el carbón es una alternativa energética y es un producto estratégico energético. Por eso es importante el apoyo a las centrales térmicas que tienen que adaptarse a la normativa comunitaria de emisiones. En segundo lugar están las energías renovables, ni que decir tiene la eólica y la solar entre otras. Si queremos apostar por disminuir progresivamente la contaminación, tenemos que contar con ellas. Y en tercer lugar otro producto endógeno es la biomasa. La biomasa vegetal que en este foro, en este plenario o en comisiones, ha sido defendida como tal por compañeros como Felipe López, Jesús Martín, Kiko Martínez, incluso Miguel Fidalgo, en el sentido de aprovechamiento energético de las podas.

En la Comisión de Medio Ambiente también hemos defendido lo que es la alternativa energética de la biomasa para la producción de pellets y la producción de energía eléctrica. Una moción que gozó de la aprobación de todos los grupos parlamentarios de la Cámara en comisión, y que tengo que decir que contemplaba la mejora de la gestión de la masa forestal y el uso de la biomasa con fines energéticos industriales. La moción fue aprobada en octubre a través del seguimiento de una pregunta hecha al Gobierno, que fue contestada en abril y en la que se responde nada de nada mareando la perdiz. Pero lo más triste es que a una pregunta oral hecha en comisión al secretario de Estado de Medio Ambiente, contesta que no es de su competencia. Entonces no sé de quién va a ser competencia. No nos resignaremos y la pregunta se ha formulado a la secretaria general de Agricultura.

Es una propuesta que sin lugar a duda contempla la posibilidad de creación de 30 000 puestos de trabajo a través del apoyo estatal, de tal forma que los recursos que el Estado obtiene con este programa serían mucho mayores que el coste que le supone, con un diferencial a favor del Estado de más de 130 millones de euros.

Para terminar me referiré a la necesidad de reflejar el crédito para las empresas. Señorías, se nos llena la boca de agua con la exportación. Hablamos de que la exportación es la alternativa, pero yo tengo muchas conversaciones con empresarios, con gente y empresas que tienen vendido su producto industrial en países fuera de la Unión Europea, y que no pueden cumplir con sus compromisos porque necesitan una financiación complementaria tanto para almacenaje como para la gestión de venta y de los cobros en su período correspondiente. Por lo tanto, no avanzamos si no hay un crédito fluido para estas situaciones.

Permítame que haga referencia al sector agroalimentario, un sector que requiere de un tiempo de transformación. Hablo por ejemplo del vino o un sector como las conservas que tienen una época puntual de recolección y luego tienen que transformarse. Y sobre todo, en el caso de la provincia a la que represento, Teruel, el jamón, que es un producto que requiere una financiación por el tiempo de curación y luego por el tiempo de la gestión del cobro, con lo cual son necesidades de financiación para estas empresas.

El ejercicio de 2012 ha terminado con un déficit de 10,6% y solo el rescate bancario supuso 37 000 millones de euros. Lo que defendemos sin lugar a dudas es que esos recursos tendrían que ir a la financiación de las pymes. Y pongo un ejemplo, y ya termino, como modelo de entidad financiera, como modelo bancario. La caja rural de la provincia a la que represento, Teruel, es un modelo continuo y constante de apoyo al mundo empresarial.

Muchas gracias. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Arrufat.

Tiene la palabra el senador Martínez Oblanca, para indicar si acepta o no las enmiendas.

El señor MARTÍNEZ OBLANCA: Muchas gracias, señor presidente.

Las dos enmiendas presentadas, una de los senadores de Izquierda Unida y otra de los senadores del Grupo Parlamentario Socialista, son de adición a la moción original y ambas complementan o amplían el mandato al Gobierno en una política que es capital para el presente y futuro de muchos cientos de miles de trabajadores.

Esta moción tiene unos objetivos que se han trazado con la idea de mandatar al Gobierno, de instarle, de hacer una llamada de atención sobre los problemas generales de la industria española y los problemas específicos de unos trabajadores que deberían sentir el apoyo de un Gobierno; un apoyo que ahora no tienen.

En continuidad con esa línea de alerta, resultan aceptables y útiles las enmiendas defendidas respectivamente por los senadores Iglesias Fernández y Arrufat Gascón, que mejoran y amplían el texto de la moción original. Por eso, señor presidente, quedan aceptadas.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Martínez Oblanca.

¿Turno en contra? (Pausa.)

Senador Fernández Rozada, tiene la palabra.

El señor FERNÁNDEZ ROZADA: Muchas gracias, señor presidente.

Señorías, la verdad es que a uno le gusta participar en debates de ámbito territorial en una Cámara como la que precisamente queremos dignificar en ese ámbito territorial y cuando se habla de Asturias, del Principado, y de los problemas que sus empresas tienen, que no son menores –probablemente, tampoco mayores- que los que tienen otras regiones de España, de alguna manera traemos aquí la actuación, el trabajo y una dinámica que todos los que nos dedicamos a este arte deberíamos conocer. El señor Oblanca y yo conocemos perfectamente, porque nos hemos dedicado a ello durante muchos años, lo que está ocurriendo en Asturias. Pero aquí, siguiendo la terminología del birlibirloque, usted intenta trasladar la responsabilidad al actual Gobierno y en modo alguno puede hacerlo –y él y yo lo sabemos también-, pues no es más que corresponsable en alguna medida; es más, ahora, por lo que luego veremos, estamos intentando encauzar la situación.

Por lo tanto, esta posición de oponerme, de manifestarme en contra, no responde al hecho de que nos neguemos a discutir para saber qué es lo que cada cual está haciendo en relación con problemas verdaderamente importantes para el futuro de Asturias; cómo no citar los casos de Santa Bárbara, Suzuki, Tenneco, el sector naval, el sector minero. Señor Oblanca, por cierto, la interpelación nace con un afán de política industrial y minera pero luego, probablemente por el hecho de conocer cuál ha sido el esfuerzo y el trabajo de este Gobierno y nuestra actuación en ambas Cámaras, Congreso y Senado, se logra alcanzar un acuerdo para la minería que dista mucho del que aquí se había planteado hace no muchos meses. En ese sentido, tanto el carbón como la empresa pública Hunosa, a mi juicio, están siendo un ejemplo de trabajo a seguir para consolidar el empleo, evitar su pérdida y poder ser viable y rentable después del 2018, cuando no hace muchos años hablar aquí de la minería era referirse a un sector que se daba totalmente por perdido. Algo tendrá que ver este Gobierno de España que usted dice que carece de una política industrial. Nada más lejos de la realidad, señor Oblanca.

Yo he seguido muy atentamente la interpelación del ministro señor Soria con usted y yo creo que su gran esfuerzo se ha centrado precisamente en querer convencerle de que la política industrial del Gobierno era la única posible y que el Gobierno desde el inicio ha abogado por diseñar una política industrial que sea una política de Estado, principalmente dirigida a aumentar el peso del sector industrial en el conjunto de la economía. Por eso, cuando uno se encuentra ante este discurso –y lo veremos luego en el turno de portavoces porque no voy a tener tiempo de hablar de todos y cada uno de esos sectores a los que hace alusión-, hay que decir que cada uno tenemos nuestra responsabilidad, señor Oblanca, y más que intentar tirarnos los trastos o hablar del birlibirloque –que sabe muy bien de dónde viene- deberíamos dedicarnos a explicarles a los asturianos qué estamos haciendo usted yo, los senadores en la Cámara territorial, por la defensa de los intereses de esas empresas. Y yo me someto a ese debate público porque tengo la convicción firme de que el pueblo asturiano verá más clara nuestra actitud, nuestra tendencia y nuestro trabajo para resolver los problemas frente a quien desde aquí quiere plantear una oposición por oposición, o dicho en otras palabras, porque gobierna el señor Rajoy y no nos gusta y tenemos que atacarlo. Eso a mí nunca me gustó, y usted lo sabe, y como lo sabe y ese debate se producirá, dejaré para la próxima intervención el hablar de esa preocupación y de lo que nuestro Gobierno y nosotros, los parlamentarios, estamos haciendo en todas y cada una de estas empresas a las que usted ha hecho referencia.

El señor PRESIDENTE: Vaya terminando, señoría.

El señor FERNÁNDEZ ROZADA: Pero estamos haciendo mucho por Asturias, más de lo que usted quiere transmitir a esta Cámara.

Muchas gracias. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Fernández Rozada.

Pasamos al turno de portavoces.

Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el senador Martínez Oblanca.

El señor MARTÍNEZ OBLANCA: Muchas gracias, señor presidente.

Señor Fernández Rozada, en Asturias una cosa y en Madrid la contraria. Acabamos de asistir a una pirueta del Partido Popular, que una vez más recurre al doble discurso para mantener en Madrid exactamente lo contrario de lo que dicen en Asturias: en Asturias, sí y aquí en Madrid, no. Y es el problema del sucursalismo en el que ustedes están anclados y en el sumisión a un Gobierno que carece de política industrial y que veintidós meses después de iniciar su mandato –no ayer, sino ya hace veintidós meses, camino de cumplir la mitad de legislatura- permanece retraído ante la calamitosa situación de la industria asturiana y española.

Esta moción que debatimos esta mañana -y que va a ser rechazada con los votos del Grupo Popular por lo que usted nos acaba de anunciar- está basada en un hecho que no admite discusión, porque, fíjese, está avalada por los datos, por la cifras y por las estadísticas oficiales, no las de una parte interesada, no las de un partido, las oficiales, las que elabora el propio Gobierno a través de sus organismos dependientes de él, las suyas propias, señor Fernández Rozada. Y los datos corroboran mes tras mes, año tras año, que la política industrial en España está tan alicaída que cada día tenemos muestras dolorosas del drama protagonizado por centenares de trabajadores que ven cómo sus empresas de diferentes sectores industriales van al ERE o al cierre.

Aquí se han citado tres ejemplos significativos que han tenido como escenario Asturias este mismo 2013; se podrían citar otros casos, como hizo anteriormente alguno de mis compañeros, porque, desgraciadamente, hay para dar y tomar, pero los casos de General Dynamics, de Suzuki y de Tenneco describen a la perfección la actitud de un Gobierno que pudiendo y debiendo no quiere actuar en defensa de los intereses españoles. Fíjese bien, señor Fernández Rozada, no digo en defensa de los intereses de la multinacional, desde la fábrica de armas, de la de las motos o de la de los amortiguadores, les digo a ustedes en defensa de los intereses de España, que es lo que debería hacer un Gobierno que permanece de brazos cruzados o de perfil cuando se está produciendo un espolio tecnológico, que se va hasta Japón de turné diplomático-empresarial para no decir una sola palabra el defensa de Suzuki y para combatir lo que se estaba perpetrando en Gijón. O que deriva la pelota hacia la Unión Europea, cuando aquí, con dinero público español, con ayudas de los españolitos, señor Fernández Rozada, ha habido multinacionales que han hecho pingües negocios y que ahora, con los recortes de los trabajadores, dejan a las familias, a esos trabajadores y a nuestro país, en la estacada. ¿Y qué hace el Gobierno? Pues no hace nada, y por eso en Asturias dicen una cosa y aquí echan el freno cuando se trata de mandatar o instar a que los ministerios hagan algo.

El alejamiento del Gobierno a los problemas de nuestra tierra y de nuestra industria es lo que nos está arrastrando a los cierres y a decisiones unilaterales que truncan los compromisos que adquirieron para instalarse o para mantenerse. Ya hice referencia a que la cartera de pedidos del Ministerio de Defensa a General Dynamics se aproximaba al 90% del total, y eso después de que la SEPI vendió la empresa nacional en condiciones muy ventajosas para la multinacional.

¿De qué ha servido este importante esfuerzo económico a cargo de los españoles? ¿Me lo quiere decir? ¿Qué ha hecho el Gobierno para defender esta industria y los puestos de trabajo que se han perdido y los que se van a perder? Nada. No ha hecho nada. ¿Y qué piensa hacer el Gobierno en el caso de Tenneco? Ante la actitud indefendible y traicionera de esta multinacional que quiere arrastrar a 200 familias al desempleo, ¿piensa exigir el Gobierno el reintegro de las cuantiosas ayudas públicas concedidas por el Estado para fomentar la competitividad de esta empresa? Porque hablamos de casi dos millones y medio de euros concedidos en 2010. Por no citar los recientes compromisos, ya en periodo de Gobierno de Mariano Rajoy, de mantenimiento del empleo, que ahora, de buenas a primeras y si te vi, no me acuerdo, se quiebran con grave daño para los trabajadores que se sacrificaron en aras del futuro de la empresa.

Esta actitud indiferente del Gobierno y del Grupo Parlamentario Popular, el del doble discurso, el que dice en Asturias una cosa y en Madrid exactamente lo contrario, que esto es cosa de una empresa privada, es lo que pone en evidencia que el Gobierno no está haciendo absolutamente nada. Esto certifica que el Gobierno ha abandonado a su suerte a la industria, y con ello a los trabajadores.

Senadores del Partido Popular, decían ustedes: lo primero el empleo, en su propaganda electoral. Es bochornoso que se cierren empresas impunemente.

El señor PRESIDENTE: Vaya terminando, señoría.

El señor MARTÍNEZ OBLANCA: Finalizo, señor presidente.

Que se expolie y se traslade fuera de España el patrimonio tecnológico español. Nuestra propia I+D+i y que, finalmente, se desampare a los trabajadores, víctimas de estos engaños empresariales, consentidos y tolerados por las instituciones, que deberían ser las primeras en corregirlos y combatirlos.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Martínez Oblanca.

Por el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado, tiene la palabra el senador Anasagasti.

El señor ANASAGASTI OLABEAGA: Gracias, señor presidente.

Voy a intervenir desde el escaño. Aparentemente, esto es una pelea dialéctica parlamentaria entre dos Isidros, y nosotros nos quedamos con Isidro Manuel. ¿Por qué? La verdad es que nos llama mucho la atención que el Grupo Parlamentario Popular, ante una moción sensata, que está diciendo literalmente que hay que aplicar una política industrial activa que permita consolidar y potenciar sectores tradicionales, combatir las decisiones de deslocalización, adoptar todas las medidas tendentes a impedir el cierre de una fábrica, atender a la declaración institucional, aprobada unánimemente en la Junta General del Principado, no solamente va a votar que no, sino que utiliza el voto en contra. Señorías, no estamos ante un proyecto de ley, estamos ante una moción instando al Gobierno a que lleve a cabo una serie de iniciativas ante una situación angustiosa que se está viviendo en Asturias. La verdad es que no lo entendemos.

Nosotros también seguimos el debate cuando el ministro de Industria, Soria, al terminar su disertación, cuando se presentó la interpelación, dijo lo siguiente: El conjunto de políticas es lo que permite sentar las bases de la recuperación. Usted me podrá decir -antes me lo dijo- que no podemos hablar todavía de recuperación. Pues mire, no porque todavía el consumo está muy débil, la financiación bancaria todavía no llega a las empresas privadas y todavía hay un desempleo muy elevado, pero eso no nos puede impedir ver algunas señales ciertamente muy positivas en nuestra economía. Si hay tantas iniciativas positivas en la economía, lo lógico sería aprobar una moción, que no es algo tan grave. Instar al Gobierno a que haga una política industrial basada en los puntos de esta moción. Pero si no pasa nada. La mayoría absoluta no es para que se convierta en una apisonadora, sino simplemente para mandar señales a la sociedad de que se está preocupado por la política industrial y de que hay que hacer muchas cosas.

Ayer el ministro Montoro, en el Congreso de los Diputados, decía que se veía luz al final del túnel; bueno, pues creemos que esa luz al final del túnel puede ser el señor Montoro con una vela; pero algo es algo; y si eso va a ocurrir, y si lo dice el señor Montoro, y si el otro día el señor Soria dijo lo que dijo, apruébese esta moción porque sería magnífico enviar una buena señal a la sociedad asturiana. Por tanto, nuestro grupo parlamentario —vuelvo a insistir en ello— va a apoyar esta moción del asturiano Isidro Manuel.

Muchas gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Anasagasti.

Por el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya, tiene la palabra el senador Montilla.

El señor MONTILLA AGUILERA:

Señor presidente, señorías, nosotros votaremos favorablemente a esta moción básicamente por las propuestas de carácter general que se recogen en la misma para aplicar una política industrial activa, combatir las deslocalizaciones industriales, por las cuestiones más estrictamente asturianas de los puntos 3 y 4 que conozco menos, y también por las enmiendas incorporadas que hacen alusión a dos factores claves para una política industrial activa, como es el crédito y el coste de la energía.

Debemos preguntarnos si no existe una política industrial del Gobierno o si sencillamente tenemos una política reactiva destinada a corregir los defectos del mismo. Una política activa es necesaria en este aspecto y esto quiere decir que tenemos que dotarnos del conjunto de instrumentos, reglas y regulaciones necesarias para apoyar y promover la competitividad de los distintos sectores industriales. Debe ser una suma de políticas sectoriales o verticales con otras horizontales como las políticas fiscales, de investigación, desarrollo e innovación o las políticas laborales. Se hace necesaria la existencia de una política industrial activa porque la industria juega un papel importante en la economía española, especialmente en algunas comunidades autónomas. Si bien es cierto que el sector industrial ha perdido peso en el PIB en las últimos décadas en todos los países desarrollados, no deja también de señor cierto que una parte de esta pérdida de peso es más estadístico que real, fruto del proceso de externalización de muchas actividades de las empresas industriales hacia el sector servicios. Eso no quiere decir que no sea verdad la pérdida de peso del sector industrial, pero se ha de corregir y matizar lo que se podría deducir de una lectura simple de las estadísticas.

En España y en Europa existen voces crecientes que hablan de la necesidad de disponer de una política industrial activa. Se habla de deslocalización, pero también se empieza a hablar desde hace un tiempo en Estados Unidos y en Europa de relocalizaciones industriales, entre otras cosas debido al crecimiento de los costes y de la logística de las producciones en los países emergentes. En primer lugar, es necesaria esta política porque la industria crea ocupación más estable y cualificada que otros sectores. En segundo lugar, porque los países con más peso de la industria en su economía resisten mucho mejor la crisis. En tercer lugar, porque los países más industrializados son aquellos en los que se destinan también más recursos a la investigación, desarrollo e investigación. Y, en cuarto lugar, porque en los países industrializados, exceptuando algunos casos, presentan normalmente saldos positivos en sus balanzas comerciales. A este respecto, en Europa, en la Unión Europea, el ejemplo más claro es Alemania.

El reto, por lo tanto, de nuestro país es desarrollar políticas que permitan mejorar la productividad con el fin de ser más competitivos, también en el terreno industrial global. Por ello, una política industrial activa requiere mejorar la competitividad, requiere fomentar la innovación, requiere hacer que ganen dimensión nuestras empresas. Tenemos muchas empresas, pero muy pequeñas. Y requiere también fomentar el crecimiento y el dinamismo de las pequeñas y medianas empresas, así como favorecer la orientación de las empresas a los mercados internacionales. Se debe, además, hacer un esfuerzo adicional para ayudar a estas empresas y ello implica reforzar los sectores estratégicos a los que se hizo alusión en el debate de la interpelación: automoción, aeroespacial y agroalimentario. Quiero hacer una pequeña referencia a la automoción, que es un primer sector exportador y que en estos momentos va razonablemente bien en España, la producción, no tanto el consumo, a pesar del Plan PIVE. Somos los séptimos productores mundiales, pero somos el único de estos que no posee una empresa nacional que produzca modelos con su propia tecnología y eso quiere decir una vulnerabilidad que debemos tener presente.

Se requiere también mejorar el acceso al crédito, verdadero problema de muchas empresas industriales, especialmente pequeñas y medianas empresas, y quiere decir disponer de una energía a precios competitivos.

Señorías, disponer de una política industrial, y con esto acabo, no quiere decir tener actitudes antiguas o intervencionistas, sino disponer de herramientas necesarias para la promoción de nuestras industrias y no es una labor solo del Ministerio de Industria, sino también de otros ministerios, del de Hacienda y Administraciones Públicas -la política fiscal o de reducción de cargas administrativas es muy importante-, del de Economía -la apuesta por la investigación y el desarrollo o la internacionalización es fundamental-, del de Fomento -las infraestructuras juegan cada vez un papel más importante-, del de Trabajo o del de Educación, quiere decir integralidad de estas políticas industriales activas, que es lo que de alguna forma echamos de menos.

Por esto y por otras razones, daremos apoyo a esta moción.

Muchas gracias. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Montilla.

Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió, tiene la palabra el senador Alturo.

El señor ALTURO LLOAN:

Muchas gracias, señor presidente.

Señorías, muy buenos días. Senador señor Isidro Manuel, quiero decirle de entrada que estamos prácticamente de acuerdo y que comparto gran parte de las cosas que usted dijo en la interpelación al ministro, como también hoy ha hecho en la moción consecuencia de interpelación que hoy nos presenta.

Usted hablaba de la necesidad de que el Gobierno aborde una política industrial que actualmente no existe y que establezca decididamente una estrategia que proporcione un impuso a la actividad productiva y que cese la hemorragia continua de pérdida de puestos de trabajo, lo que afecta al conjunto español. Estoy totalmente de acuerdo. También decía que se impulse la competitividad de nuestra industria, que tenga un mayor peso en el PIB y apoyo a la internacionalización de las pymes. estoy totalmente de acuerdo.

Únicamente hay que ver, en el caso que nos ocupa, los datos que tenemos de los índices de producción industrial: una caída del 4% en el mes de agosto en relación con el mes de julio y en lo que llevamos de año, desde enero hasta julio, esta caída en el índice de producción es del 3,2%. Si vamos sumamos estas caídas a las de los 4 años anteriores, nos encontramos ante una situación que deberemos superar en un tiempo superior a una década para que estos índices puedan empezar a mejorar, tal como se ven las cosas en estos momentos.

Quisiera hablar también de la energía. Es evidente, hablamos de política industrial y la energía es clave. Estamos en estos momentos ante una reforma energética, una reforma que solo se ha limitado a la supresión de primas, al aumento de impuestos a la producción y a otras cosas y, en definitiva, en todas las fuentes de energía hay más impuestos, como últimamente hemos visto con los cloratos, todo ello justificado por el déficit tarifario. Esta reforma energética supone realmente un ahogo a la industria, un ahogo sin precedentes. Se penaliza la cogeneración, que era clave para la competitividad de muchas industrias. Muchas empresas apostaron por la energía de biomasa y ahora se encuentran desprotegidas y hoy el sector agroalimentario está amenazado por el impuesto a los cloratos.

Y así, si vamos releyendo y viendo las declaraciones que realizó el ministro en las primeras comparecencias en la comisión correspondiente, vemos que nos dijo que uno de los objetivos era que el PIB de la industria subiera y se acercara a los porcentajes del 20%, que es la proporción que en estos momentos existe de media en Europa. Menos mal que este era un objetivo del ministerio, porque en lugar de subir en PIB, estamos bajando y perdiendo posiciones. Y mientras tanto, el ministro, en todo este tema de la reforma energética, está ausente. En definitiva, diríamos que el señor Montoro es quien está instalado en el Ministerio de Industria y él realiza la política.

Permítanme que haga referencia a dos mociones que se aprobaron en el Congreso de los Diputados. Creo que merece la pena hablar de ellas un minuto. Una hacía referencia a la política industrial y hablaba de presentar en los próximos tres meses su estrategia de política industrial que, al margen de las medidas realizadas en política económica que repercutan favorablemente sobre el tejido productivo, contemple una hoja de ruta para la reactivación de la actividad industrial donde se prevea, en coordinación con las comunidades autónomas, avanzar hacia los objetivos europeos del 20% del peso industrial del PIB, etcétera. Esta moción se aprobó con el apoyo del Grupo Parlamentario Popular, pero en el plazo de tres meses no conocemos nada.

La segunda moción también se refería a la presentación de un plan energético en un plazo de dos meses. Tampoco se ha cumplido, a pesar de que se aprobó. Por lo tanto, de alguna forma el Partido Popular le dio su apoyo.

En definitiva, lo que queremos comentar es que en líneas generales estamos de acuerdo con esta moción, prioritariamente con los puntos uno y dos. También estamos de acuerdo con las enmiendas que se han presentado porque es evidente que no puede haber política industrial si no existe apertura en el crédito. En consecuencia, es uno de los hechos que está dificultando mucho la energía −ya lo hemos dicho−, y menos dependencia del exterior. Los puntos tres y cuatro es evidente que son muy del Principado de Asturias y, en definitiva, toda esta política industrial que aquí se reclama y se plantea va también en la línea de lo que estamos haciendo en política industrial en el Gobierno de la Generalitat y, por lo tanto, le daremos nuestro apoyo.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Alturo.

Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Arrufat.

El señor ARRUFAT GASCÓN: Gracias, presidente.

Nuestro grupo, una vez aceptadas las enmiendas, va a apoyar la moción iniciativa del senador Martínez Oblanca.

Estamos en unos momentos en los que la sociedad, aparte de grandezas o estirar el pecho, requiere gestos muy importantes, en general. Y permítanme que diga que yo soy de la opinión, y mi grupo también, de que el Gobierno tiene miras cortas en industria. Seguramente habrá muchas personas dentro del Partido Popular más cualificadas que la gente que dirige el Ministerio actualmente, lo que se demuestra con los tijeretazos en los presupuestos de 2012, 2013 y 2014; se demuestra con la ausencia de estímulos de carácter estructural, que redundan en la creación de empleo; se demuestra por la baja participación en el producto interior bruto, que es una de las causas por la que se está generando desempleo continuamente y, sobre todo, menos afiliación a la Seguridad Social. Al final, analizando la situación, también el miedo que infundió el Gobierno desde principios de su legislatura, miedo que se tradujo en que la gente que podía no gastaba y la gente que no podía, tampoco, con lo cual, menos consumo, menos producción y más costes de producción. Por supuesto, tampoco se ha retomado el plan integral de política industrial fijado hasta el 2020. En resumen, miras cortas, no hay consumo, no hay crecimiento y no hay ingresos públicos.

Al hablar de política industrial hay que hablar de competitividad, y miren ustedes, no podemos ser competitivos si los costes eléctricos están subiendo continuamente. No podemos ser competitivos si no fluye el crédito. Esto supone incrementar los costes, supone producir menos y supone crear menos valor añadido. Si a esto sumamos un factor fundamental como son los bajos salarios, los salarios en precario que muchos jóvenes están soportando en estos momentos, las disminuciones constantes y continuas de afiliados a la Seguridad Social según datos estadísticos y el cierre de empresas, difícilmente podemos llegar a buen término.

Antes el senador Alturo hacía referencia al índice de producción industrial. Él ha reflejado los datos. Yo no voy a entrar en esos datos. Simplemente voy a hacer referencia a unas declaraciones de la señora Cospedal la semana pasada, quien se atrevió a decir que el índice de producción industrial era positivo, cuando resulta que los datos del INE son públicos. El senador Alturo hacía referencia a ellos y se quedaba con ese 4%. La verdad es que todos querríamos que estos datos fueran positivos, pero para eso tenemos que poner toda la carne en el asador, y sobre todo, como decía antes, aplicar más gestos con relación a la industria, a la actividad industrial, que no mentiras como las que contaba la secretaria de su partido, la señora Cospedal.

Este dato del INE al que hacía referencia era del día 9 de octubre, pero voy a referirme ahora a un dato de hoy. El Heraldo de Aragón, un periódico de difusión nacional, saca hoy una encuesta de coyuntura económica en Aragón -pueden consultarlo ustedes, no es un tema de hace un mes o de hace medio año- que dice que la reforma laboral defrauda, que no ha servido para crear empleo, que no hay satisfacción con la reforma financiera, y que se le pide al Gobierno de Aragón favorecer la creación de empresas e incentivos fiscales. Y es una encuesta de coyuntura económica, no algo que se invente algún compañero en una declaración que pueda hacer.

Con lo cual, reitero el apoyo a la moción, aparte de las enmiendas que hemos aportado. Estamos totalmente de acuerdo en que hay que consolidar los sectores tradicionales, en que hay que fomentar la competitividad y la innovación para crear valor añadido, en que tiene que fluir el crédito y, desde luego, estamos de acuerdo en el apoyo de medidas para que cierren las menos empresas posible.

Muchas gracias. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Arrufat.

Por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el señor Fernández Rozada.

El señor FERNÁNDEZ ROZADA: Gracias, señor presidente.

El señor Anasagasti tercia aquí en el debate, y yo, que le conozco desde hace ya tantos años y me precio con su amistad, entiendo perfectamente por qué lo hace. Es lo mismo que hace cuando un hombre del PNV defiende al Gobierno vasco. Pero no voy a limitarme aquí y ahora a recordarle al señor Anasagasti cuál es la labor de un parlamentario que defiende al Gobierno y la de un parlamentario que lo que hace es atacar, defender o, en definitiva, estar en la oposición. Estas son las reglas del juego, y ahora nos tocó contestar, con una garantía democrática y un resultado electoral de mayoría absoluta, pero para saber generosamente administrarla bien, contestar ahora, digo, a quienes desde la oposición, con facilidad y sin ninguna responsabilidad quieren exigir del Gobierno hasta lo imposible. Lo posible lo estamos haciendo, pero si seguimos con? una oposición como esta, nos van a llevar hasta intentar lograr lo imposible. Todo se andará, señor Anasagasti. (Rumores.-Aplausos.)

Quiero decirle que yo había dicho, y lo mantengo, que a mí me duele mucho votar a favor de una moción que alguien pueda considerarla como contraria a la defensa de los intereses de Asturias. El contexto de la moción, el debate y la admisión de las enmiendas enmarcan una política de la que dice carece totalmente el Gobierno. Pues nosotros, desde el apoyo a la oposición no podemos estar de acuerdo con ese debate. Y esa es la razón por la que he usado el turno en contra.

En las demás cuestiones, señor Oblanca y señor Anasagasti, sobre todo, no se preocupe por dejar de instar. Está todo instado, todo y cada uno de los puntos que aquí se enumeran.

Dice: aplicar una política industrial activa que permita consolidar y potenciar los sectores tradicionales. Es a lo único a lo que nos dedicamos.

Segundo, combatir las decisiones de deslocalización empresarial que amenaza la continuidad de puestos de trabajo. Lógicamente, un gobierno sensato no puede ir por otro camino, y se lo ha explicado, además, en el debate de la interpelación, que yo recuerdo a quienes no lo han leído que la lean, porque el señor Soria ahí fue claro y taxativo.

Y, luego, se refiere a dos temas. Mire, señor Oblanca, uno, el tema de TecNet. Probablemente, y lo anuncio a toda la Cámara, cuando usted aún no había redactado el contenido de esta moción, el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso ya había registrado una proposición no de ley, que literalmente leo en lo que insta al Gobierno nuestro grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados en esta proposición no de ley, insisto antes de usted redactar lo que ahora nos pide aquí. Dice, primero, actuar coordinadamente con el Principado de Asturias y los interlocutores sociales para que de forma urgente se lleve a cabo la búsqueda de las soluciones con la matriz del grupo Tenneco que hagan posible mantener la actividad industrial de la planta de Tenneco en Gijón. Y, dos, apoyar con todos los instrumentos disponibles por las administraciones tanto financieras como laborales cualquier posible solución que mantenga la actividad industrial en la planta que actualmente explota Tenneco en Gijón.

Por lo tanto, todo esto no nos hace estar de brazos caídos a quienes como senadores o diputados nacionales queremos defender nuestro territorio. A eso me quería referir, y lo estamos haciendo como lo estamos haciendo, y el señor Oblanca lo sabe, en el tema de la fábrica Santa Bárbara, apoyando allí nuestros diputados esa declaración institucional del parlamento asturiano para exigir al Gobierno, fundamentalmente a través de defensa, para que el mantenimiento del empleo pueda consolidarse en esa planta de Trubia. Y todo esto yo sé que el señor Oblanca lo sabe, y por eso yo inicié mi discurso diciendo que a unos nos toca, en unos casos y ojalá se por mucho tiempo,…

El señor PRESIDENTE: Vaya terminando, señoría.

El señor FERNÁNDEZ ROZADA: …defender a un gobierno que sabe en política industrial y en las demás por dónde se anda y, por otra, tener que defender a nuestra región con orgullo porque pueden contar con nosotros en la defensa de los objetivos que en esta moción se implantan, pero no en la filosofía de fondo, razón por la cual vamos a votar en contra.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.)

El señor PRESIDENTE: Llamen a votación. (Pausa.)

Cierren las puertas.

Señorías, sometemos a votación la moción consecuencia de interpelación del senador Martínez Oblanca, del Grupo Parlamentario Mixto, con la incorporación de las dos enmiendas aceptadas.

Comienza la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: presentes, 243; votos emitidos, 243; a favor, 92, en contra, 151.

Queda, por tanto, rechazada.

Acerca de ensantabarbara

"Asociación 55 despedidos - Fábrica de Trubia" Trabajadores despedidos de la filial española de General Dynamics European Land Systems
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