AsturiasDiario – Artículo: “El Ministerio de Defensa ‘pactó’ con General Dynamics el cierre de la Fábrica de La Vega”

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“16:00. domingo 08 de junio de 2014

El Ministerio de Defensa ‘pactó’ con General Dynamics el cierre de la Fábrica de La Vega

OVIEDO

20140608 Diario Asturias - Documentos artículo

Las direcciones generales de Infraestructuras, Armamento y Material del Ministerio de Defensa, el Ministerio de Industria, y la Delegación del Gobierno, aprobaron el traslado

Cerrar la Fábrica de Armas de La Vega costó 6,74 millones de euros. Solo el traslado de las armas y la maquinaria, se elevó a 3,4 millones. Un dinero que computó como pérdidas, y justificó el despido de 55 trabajadores, hace 13 meses. Los ‘números rojos’ avalan el nuevo ERTE presentado por General Dynamics, que mandará al paro a una media de 213 trabajadores al mes, durante los próximos 18 meses.

Los informes aportados por Manuel Alba Navarro, secretario general del Congreso y letrado mayor de la Cámara (hasta su renuncia en febrero), demuestran que el cierre comenzó a fraguarse en 2011, cuando la multinacional pactó con Defensa la prórroga del contrato de la cesión de La Vega por 10 años. En el nuevo pliego de condiciones se establece que “la concesionaria, por interés propio, podrá proceder a la devolución de una o varias instalaciones, fábricas, establecimientos o centros, entre ellos la Fábrica de Armas de Guerra de Oviedo”. El 11 de abril de 2012, General Dynamics solicitó hacer efectiva la cláusula, para proceder al desmantelamiento de La Vega, y el traslado de la plantilla, la producción y parte de la maquinaria a Trubia. El ministro de Defensa, José Manuel Soria, argumentó que el Estado no podía intervenir en la decisión de una empresa privada (el cierre), pero General Dynamics necesitó permisos e informes favorables por parte del Ministerio de Industria, la Dirección General de Infraestructuras y la Dirección General de Armamento y Material de Defensa, la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno, para llevar a cabo la operación.

El Colegio Oficial de Ingenieros de Armamento aprobó la redistribución de los talleres de Trubia, y el presupuesto del traslado, incluyendo Tratamientos (albañilería, reparaciones, demoliciones…) Montajes, Mecanizados, Maquinaria, Materiales y Armas. El coste final, como figura en el informe, asciende a 6,74 millones de euros, sumando el “total de las partidas del proyecto” (6,46 millones) y los “gastos generales más el beneficio industrial” (279.805 euros). Los talleres de Trubia donde se aplicaban los ‘tratamiento superficiales’, ahora son centros de montaje, y el antiguo taller de cohetes, hoy alberga la cabina de pintura. Todos los cambios, la redistribución y la adaptación de las instalaciones, elevaron el coste del traslado, junto a las licencias y permisos, que sumaron 229.583 euros más. General Dynamics tuvo que reforzar el suministro eléctrico, de gas y de agua en Trubia, porque las instalaciones no podían asumir el ritmo de actividad que, supuestamente, iba a tener tras la incorporación de los trabajadores de Oviedo y las nuevas líneas de fabricación. La empresa recibió el visto bueno del subdirector general de Patrimonio del Ministerio de Defensa, José Manuel Gordillo, “siempre y cuando la ejecución de las obras, no incidan de forma negativa en la operatividad de las instalaciones de la fábrica”. El subdirector general de Calidad y Seguridad del Ministerio de Industria, Antonio Muñóz, también aprobó el proyecto, siempre que se adecuase al Reglamento de Seguridad Industrial, “de forma que se acredite ante el área de Industria y Energía de la Delegación del Gobierno”. Los ingenieros e inspectores militares, remitieron sus informes a la Delegación dirigida por Gabino de Lorenzo, como apunta el documento firmado por José Manuel García, director general de Armamento del Ministerio de Defensa. Un largo y complejo proceso administrativo, en el que también intervino la Guardia Civil, y que al final concluyó con el cierre de La Vega, 55 despidos directos, y un expediente de regulación de empleo que afecta cada mes a 213 empleados. Todas las obras, permisos y transportes se pagaron a cargo de los “recursos propios de Santa Bárbara Sistemas, que es propiedad al 100% de General Dynamics”, sin aportación de capital extranjero de la empresa matriz. Por tanto, el gasto de 6,745 millones de euros (1.120 millones de pesetas), repercutió directamente en los resultados de la compañía.

El abandono de la producción

En la solicitud de General Dynamics, se recoge que el traslado permitirá “la ampliación de sus actuales producciones, a nuevos tipos de armas de guerra”, cuando en realidad, se ha detenido la fabricación. General Dynamics solicitó en abril de 2013 mantener las autorizaciones para construir cada año 3.000 ametralladoras MG3; 500 fusiles M8C; 1.200 lanzagranadas; y 300 cañones MK30. Pero la maquinaria para producir ametralladoras se destruyó tras el cierre de La Vega, y la producción de lanzagranadas también está detenida. Además, la empresa no adquirió el equipamiento necesario para comenzar en Trubia la fabricación de cañones CTA de 40mm (300 al año). El proceso de integración de la fábrica de Oviedo en la de Trubia, no debería haber “alterado el ritmo de fabricación actual”, aunque la solicitud reconoce que la demanda de calibres medios y lanzagranadas “es prácticamente nula y las previsiones de crecimiento son negativas”. En teoría, el objetivo del traslado era reducir costes y asegurar la operatividad de General Dynamics en Asturias, y la posibilidad de hacer frente a nuevos pedidos. De las 140 máquinas de La Vega, la mitad acabaron en un desguace burgalés, limitando la capacidad de la factoría. General Dynamics incumple los compromisos adquiridos al conseguir las licencias para el traslado, cerrando talleres varios días a la semana y deteniendo la producción. Durante el verano, y por efecto del ERTE, varios talleres podrían quedar clausurados durante meses, para reducir al mínimo los costes. Los despidos temporales (una media de 213 al mes), podrían alcanzar durante ese periodo hasta a 300 trabajadores, dejando la plantilla de Trubia bajo mínimos, sin capacidad de real de poder asumir cualquier nuevo encargo, mientras al mismo tiempo, la empresa no tiene previsto que lleguen nuevos encargos. Cuando finalice el ERTE que está en marcha, la mayoría de los empleados habrán agotado su prestación por desempleo, y se irán a la calle sin compensación ni subsidio.

General Dynamics retira las denuncias

El próximo 25 de junio, debía celebrarse el juicio por faltas contra tres empleados de Santa Bárbara despedidos, acusados por la empresa de injurias. Los trabajadores habían citado como testigos al senador Isidro Martínez Oblanca (Foro), los diputados socialistas Antonio Trevín y Mariví Monteserín, los concejales ovetenses Roberto Sánchez Ramos (IU) y Amador García (PSOE) y el eurodiputado Antonio Masip (PSOE), quienes testificarían en su favor. Pero no habrá juicio. La empresa retiró la acusación esta semana, alegando que los sindicatos habían pedido un ‘gesto’ a la compañía durante la negociación del ERTE. Los directivos de General Dynamics se ahorrarán el mal trago de comparecer y enfrentarse a los testimonios de los políticos, en un juicio por faltas, que tenían pocas posibilidades de ganar.”

 

Acerca de ensantabarbara

"Asociación 55 despedidos - Fábrica de Trubia" Trabajadores despedidos de la filial española de General Dynamics European Land Systems
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