General Dynamics Corporation – Así se las gasta la multinacional

  En la prensa se indica como General Dynamics adquirió la empresa Convair, pionera en muchos aspectos de la fabricación de aviones y cohetes para vuelos orbitales pilotados, misiles, electrónica para pantallas de ordenadores y algoritmos de funciones trigonométricas. Pero nada de ello serviría si su contribución al beneficio de la corporación no era “significativo”. Por ello,

  en 1994 comenzó el proceso de venta por partes de Convair y lo que no pudo ser enajenado se cerró en 1996, deshaciéndose de 20 mil empleados en San Diego, California.

  Aún hoy se recuerda:

ConvairGeneral Dynamics se fundó en 1952 para construir los primeros submarinos de la marina estadounidense. La compañía se instaló en un lugar específico en San Diego, donde se llevó a cabo la mayor parte de sus investigaciones y construcción. Para 1961, 15 por ciento de la mano de obra en el condado de San Diego estaba trabajando para General Dynamics. Y no importó que Anders tomara las riendas cuando la Guerra Fría llegaba a su fin, la compañía todavía contaba con 20 mil empleados en San Diego a través de su división Convair. En su historia de California, Kevin Starr escribió que General Dynamics había “dejado de ser algo privado. Se ha convertido en un elemento más de la identidad pública”.

Pero en 1994, las cosas comenzaron a cambiar. Los recortes al presupuesto federal en defensa llevaron a Anders a revaluar la industria, mudando sus operaciones a Tucson y Denver. Fue un acto comparable al anuncio de que “General Motors dejaría Detroit”, dijo Starr. Como Anders explicó en una extraña entrevista para Fortune Magazine: “Lo que intento es hacer que toda la industria piense. Quiero que mientras nos consolidamos, lo hagamos de una forma razonable”.

Pero gran parte de los residentes de San Diego no pudieron ver las acciones de Anders como razonables. A mediados de noviembre de 1995, Starr escribió:

San Diego fue víctima de un espectáculo realmente melancólico: la subasta de toda la maquinaria en la fábrica portuaria de Convair. Mientras el equipo (molinos y cortadoras, taladores, barrenas, tornos, tijeras, soldadoras, taladros hidráulicos superficiales, todo, algunas cosas utilizadas desde 1935), se vendía, se embalaba y se enviaba, una etapa de San Diego llegó dramáticamente a su fin.”